Reportaje – Los secretos de un ejército virtual
Son las 22:00, hora zulú. Nos encontramos en la base militar de la Legión Española en Second Life cuando, de repente, un ejército enemigo ataca la base. El General de Brigada, Juanhemp McMahon nos advierte de que no hay peligro: “está todo controlado”. Nos acompaña también el sargento Djvaan Noyes en la primera visita que unos periodistas virtuales hacen en esta base. Como en el mundo externo, la base es un recinto cerrado y protegido por rigurosos sistemas de seguridad, así que nos consideramos unos privilegiados ya que estamos a punto de descubrir los secretos de un ejército virtual.
Una vez atravesada la puerta de entrada, nos dirigimos al edificio de la Policía Militar. En su interior, algunos soldados vigilan. Son los encargados de la seguridad de la base. Junto al edificio, nos encontramos la primera sorpresa y el general confirma que lo que estamos viendo es justo lo que parece: “les presento a Catalina, la cabra de la Legión”, dice.
Avanzamos a través de la zona de vehículos ligeros hasta llegar a la enfermería, donde Mc Mahon nos invita a pasar. “Estaremos más seguros”, apunta. Dentro, procedemos a hacer la inevitable pregunta: “¿Por qué luchan?” El General nos explica que no se trata de “un ejército de guerra”, sino de “un juego de rol”. “En Second Life no muere nadie, simplemente vuelves a empezar”, añade.
Salimos de la enfermería para llegar a la Compañía de Infantería, “los soldados más bravos”, puntualiza orgulloso el General. Pasamos junto a la cantina y saludamos al Teniente Nakar Arida, que se cuadra inmediatamente al vernos pasar: “¡a sus órdenes mi General!”.
En la zona de reclutamiento, Mc Mahon nos explica que los candidatos a soldado deben pasar primero una prueba de selección y después un periodo de instrucción. No le dan un uniforme y un arma a cualquiera que se presente.
Estamos llegando al final de nuestra visita. Aquí y allá nos cruzamos con soldados que inmediatamente saludan al ver al General. A estas alturas ya nos hemos dado cuenta del orden y disciplina que rigen toda la base militar, una base cuidada hasta el último detalle.
Damos las gracias por todo a modo de despedida, no sin antes hacer prometer a Mc.Mahon que nos deje acompañarles al campo de batalla en otra ocasión. “Será un placer”, responde el General.
Xavi Troncon. SN
Imprimir 29.01.2008. 16:22
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